Un aliado fundamental: la construcción de un vínculo de confianza que permita un diálogo fluido entre padres e hijos.

Gabriel González-Bueno Uribe

Gabriel González-Bueno Uribe

UNICEF

UNICEF

“Internet hace el mundo más cercano a los niños, y si Internet no hubiese sido inventado con propósitos militares tendríamos que haberlo inventado para los niños y niñas”. Svetlozar Kovachev, UNICEF-Comité de Bulgaria. 2002

La misión de UNICEF es garantizar los derechos del niño en todo el mundo. Dicha misión se lleva a cabo desde hace más de 65 años en el mundo “offline” y no podría abordarse hoy en día sin abordar los desafíos que también existen en el mundo “online”, teniendo en cuenta que para millones de niños y jóvenes la distinción entre el mundo virtual y el mundo real se diluye cada vez más.

Por este motivo, en 2011 UNICEF publicó el informe La seguridad de los niños en línea: retos y estrategias mundiales, con el objetivo de promover el desarrollo de un acceso más seguro a Internet y analizar dos cuestiones fundamentales: ¿cuál es la naturaleza del riesgo en escala mundial? y ¿cuáles son las estrategias más eficaces para abordarlo?

Sin duda, Internet es para muchos niños y jóvenes un mundo donde con un simple clic pueden socializarse, expresar opiniones, y hacer nuevos amigos. A través de Internet, se pueden descubrir otros países sin moverse de casa, acceder a una biblioteca a miles de kilómetros de distancia, compartir opiniones en un blog de adolescentes de otro continente o visitar un museo.

Cualquier política destinada a incrementar las oportunidades de niños y niñas en cualquier país del mundo debe estar enfocada, en la medida de lo posible, a potenciar una mayor accesibilidad a Internet, sin discriminación ni exclusión alguna. Sin embargo, el aumento del acceso a la red gracias a la expansión de la banda ancha y del teléfono móvil también han facilitado los abusos sexuales on line y es fundamental que tanto padres como gobiernos y organismos que aplican la ley trabajen conjuntamente, y de forma multifacética, para brindar una mayor protección a los niños y jóvenes en el entorno on line.

Aun cuando las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) no hayan creado nuevos delitos que impliquen el abuso sexual y la explotación sexual de los niños, sí han incrementado la magnitud, y ampliado la tipología y el potencial de algunos delitos ya conocidos. En el año 2011, se estimaba que existían más de 16.700 páginas web que mostraban millones de imágenes asociadas al abuso infantil, la edad de los niños que sufren este tipo de abuso estaba disminuyendo y las imágenes eran cada vez más gráficas y más violentas.

En este contexto, UNICEF propone un marco estratégico de protección con cuatro objetivos principales:

1) Dar poder a los niños y promover su capacidad para afrontar los riesgos

En general, los niños y jóvenes tienden a ser los primeros usuarios y principales innovadores en el ámbito de Internet, y a menudo van muy por delante de sus padres y otros adultos en lo que se refiere a su utilización, y a las destrezas y las habilidades necesarias. La participación activa de los niños y jóvenes en el desarrollo y la implementación de medidas de protección es clave para desarrollar estrategias de protección que tengan sentido para ellos, y probablemente sean más eficaces.

Es crucial velar porque tengan la mejor información posible sobre los riesgos asociados con las actividades on line. No podemos olvidar que los hechos indican reiteradamente que los niños no suelen recurrir a sus padres como primera opción en caso de sufrir abusos sexuales y otras amenazas. Entre las razones que dan los niños para explicar por qué no recurren a sus padres en busca de protección contra los daños on line, se incluyen la creencia de que sus padres no entienden el mundo en el que se producen los abusos sexuales, o el temor a que les quiten el teléfono móvil o les restrinjan el acceso a Internet.

Se recomienda a los padres que se familiaricen con las propias herramientas que utilizan sus hijos para tener una perspectiva más real y documentada de los riesgos que implica. El factor de mayor protección es la participación activa de los padres compartiendo experiencias en Internet con sus hijos y estando dispuestos a hablar de estas cuestiones. El respeto y el interés porque los niños participen en el entorno en línea tienden a ser más eficaces que los controles restrictivos o punitivos.

La construcción de un vínculo de confianza que permita un diálogo fluido entre padres e hijos es un aliado fundamental. Es importante que los padres conversen con sus hijos sobre los niveles de privacidad para que ellos puedan decidir por si mismos con quién quieren compartir su información, así como explicarles cómo la difusión de sus imágenes o mensajes que comparten en el presente pueden tener un impacto en su futuro.

2) Acabar con la impunidad a los abusadores

Hace falta un compromiso a nivel nacional, regional y global para adoptar unas medidas coordinadas contra el abuso sexual y la explotación sexual de los niños en la red. Mientras los abusadores crean que podrán salirse con la suya y explotar o abusar sexualmente de los niños sin riesgo de ser enjuiciados o de sufrir la condena social, seguirán haciéndolo. Aún no se aplica, de forma sistemática la legislación necesaria para prevenir este tipo de abusos. Por ejemplo, una revisión de la legislación relacionada con pornografía infantil indicaba que, a partir del 2010, sólo 45 de los 196 países estudiados contaban con legislación suficiente para luchar contra los delitos de imágenes de abusos sexuales.

3) Reducir la disponibilidad de material nocivo procedente de Internet y el acceso a él

La realidad es que en Internet seguirá habiendo muchos millones de imágenes de abusos sexuales infantiles, y es probable que permanezcan allí en un futuro próximo. Existen filtros y otros tipos de programas informáticos de control parental que permiten a los padres administrar y apoyar el acceso de sus hijos. Sin embargo, es necesario que se conozcan y se activen estos sistemas de seguridad. Incluso medidas sencillas, como asegurar que un navegador esté configurado en “búsqueda segura”, pueden proporcionar una protección adicional para los niños.

4) Promover la recuperación y rehabilitación de los niños que han resultado afectados 

La investigación disponible sobre estrategias efectivas para reducir al mínimo las repercusiones de los abusos sexuales en el ciberespacio aún es limitada. A fin de responder de forma eficaz a las los abusos sexuales del mundo en línea, es fundamental incluir la especificidad de Internet en los tratamientos generales orientados a las víctimas de abusos sexuales.

El ciberespacio posee el potencial de enriquecer a cada individuo y a la sociedad, ayudando a eliminar las barreras entre las personas, allanando el camino para la interacción, la educación y el desarrollo, pero también abre las puertas a conductas delictivas. Los niños se enfrentan a este dilema en primera línea. Aun cuando los niños y jóvenes son un factor central para el desarrollo de una Internet más segura, es responsabilidad de los gobiernos y del sector privado garantizar que la protección forme parte de los esfuerzos para brindar un acceso más amplio y extender los beneficios positivos que aporta Internet.

Artículo basado en el informe publicado por el Centro de Investigaciones Innocenti de UNICEF (2011) “La seguridad de los niños en línea: retos y estrategias mundiales” Link:http://www.unicef-irc.org/publications/pdf/ict_spa.pdf