Maialen Garmendia

Maialen Garmendia

EU Kids

Proyecto EU Kids Online Spain

La rapidez con la que los y las niñas europeas están accediendo a las nuevas tecnologías digitales carece de precedentes en la historia de la innovación tecnológica. De hecho, es la primera vez en la historia que los menores utilizan con mayor destreza que sus padres y madres una tecnología de la comunicación. Además, ese relativo desconocimiento de internet se ha traducido con frecuencia en un sobredimensionamiento de los efectos negativos que las nuevas tecnologías pueden tener sobre los menores generando un temor que en muchas ocasiones dificulta el desarrollo de estrategias de formación adecuadas.

Este artículo está centrado, sobre todo, en el rol que los padres juegan en relación al uso positivo y seguro de internet de los menores. Para ello es necesario considerar los diferentes tipos de estrategias que los padres pueden seguir:

  • Mediación activa del uso del menor de internet –el padre o madre está presente, o cerca del menor cuando usa internet, animándole, compartiendo o comentando sus actividades en internet–.
  • Mediación activa de la seguridad del menor en internet –bien sea antes, durante o después de las actividades del menor en internet, el padre y/o la madre le guía en el uso seguro de internet de manera segura, en ocasiones ayudando o comentado qué hacer en caso de dificultad–.
  • Mediación restrictiva –los padres o madres establecen reglas para restringir el uso del menor (relativas al uso de aplicaciones particulares, actividades, o de difundir información personal) –.
  • Seguimiento–los padres controlan los registros disponibles del uso que el menor ha hecho de internet–.
  • Mediación técnica del uso del menor de internet –los padres utilizan software o controles parentales para filtrar, restringir o monitorizar el uso del menor–.

Los menores a quienes se les limitan las actividades en internet no se sienten menos molestos por los riesgos online, y tampoco reaccionan de forma más proactiva ante los problemas. Para estimular la resiliencia de los menores online resultan más adecuadas las estrategias de monitorización o de mediación activa. Por lo tanto se debe animar a los padres a permanecer cerca mientras los menores se conectan, hablar habitualmente sobre las actividades online del menor, compartir tareas con él o ella, dar consejos relativos a un uso seguro de internet, y comprobar qué hacen los menores online. No obstante, los resultados de los diversos tipos de mediación pueden variar en función de los tipos de riesgo.

La importancia del bienestar psicológico

Independientemente del tipo de riesgo, la estabilidad emocional contribuye positivamente a la capacidad de reacción ante los riesgos. Para todos los grupos de edad, entre los menores que tienen confianza en sí mismos y no tienen problemas emocionales o de relación es menos probable que se sientan molestos por los contenidos sexuales, el bullying o el sexting. Más aún, entre quienes tienen problemas psicológicos la intensidad del daño relacionado con los riesgos online es mayor y las emociones negativas perduran por más tiempo.

El informe también concluye que las niñas son más sensibles hacia los riesgos sexuales, como el contenido sexual no deseado (pornografía online) y el sexting (intercambio de mensajes sexuales entre iguales). Las niñas se sienten ofendidas o disgustadas con mayor frecuencia e intensidad que los niños.

Hablar sobre el problema, tratar de solucionarlo o simplemente desconectarse

¿Cómo afrontan los riesgos online los menores? Se preguntó a los menores que afirmaron haberse sentido molestos sobre sus respuestas hacia aquello que les disgustó. Para los tres riesgos analizados contárselo a alguien es la estrategia más frecuente. Cuando se sienten molestos por contenidos sexuales el 53% hablan sobre ello. Si se trata de sexting este dato asciende al 60% y en el caso del bullying alcanza el 77%.

Cuando afrontan un riesgo de contacto como es el caso del bullying y el sexting, cuatro de cada diez niños borran los mensajes o bloquean a quien los ha enviado. Los riesgos de contenido (como el contenido sexual no deseado) les afectan menos, ya que muestran una menor tendencia a resolver el problema proactivamente. Una reacción relativamente pasiva consiste en dejar de conectarse por un tiempo, esta estrategia la utiliza entre un 18% (sexting) y el 25% (imágenes sexuales) de los menores que se sintieron molestos.

La mayoría de los menores suéle combinar dos o tres estrategias; la eliminación de mensajes y el bloqueo de los emisores se suelen realizar simultáneamente. Los menores que deciden hablar sobre el problema, con frecuencia tratan también de solucionarlo de forma activa. En general, la mayoría de los menores considera que la estrategia utilizada es útil. En el caso de contenidos sexuales molestos, el 82% cree que lo mejor es eliminar el mensaje, cuando se trata de bullying online bloquear el emisor es la mejor opción para el 78%.

Una versión de este texto completa está disponible en este enlace.