Acercarnos a las nuevas tecnologías con nuestros hijos debe darnos tanto miedo como bajar al parque con ellos. Ni más… ni menos.

Clan TVE

 

Yago Fandiño Lousa

La primera vez todo asusta un poco. La primera vez que te cortas el pelo, que vas al colegio, que duermes fuera de casa… aunque los que somos padres sabemos que lo que de verdad asusta es la primera vez que llevas a tu hijo a cortarse el pelo, que los dejas en el colegio, que duermen fuera de casa…

Ser padre es vivir en una continua primera vez. Y eso genera ansiedad, desconfianza y, una vez que se supera, tranquilidad. Y, a veces, ahí está el peligro.
Estimado lector discúlpeme el rodeo que estoy dando. El objetivo de estas líneas es hablar del uso seguro por parte de los menores de internet y todos sus derivados. Pero aunque no lo parezca, ya he empezado a hablar de ello.

Imagínese a su hijo entrando en una casa a oscuras. Según avanza va encendiendo luces. Pero no se alcanza a ver qué es lo que esconden las sombras. Hay quien es partidario de soltar a sus hijos y dejar que se aventuren solos (no tiene porque dar mal resultado, si no lean alguna biografía de Richard Branson, fundador de Virgin, y lo podrán comprobar). Otros van a su lado, quizás un pasito detrás. Y hay otros que van delante encendiendo todas las luces.

Lo único seguro, es que tarde o temprano se caerán.

En mi experiencia profesional he visto que internet y toda la tecnología que desarrolla no es muy distinta de esa casa a oscuras. Los que nos dedicamos a entretener o formar a sus hijos intentamos que el suelo de la casa este despejado. Que haya mucho interruptores. Ponemos luces de seguridad… pero sólo controlamos aquellas habitaciones en las que trabajamos.

¿Da miedo? Si. No. Depende. Internet es como la vida, y como tal aporta pocas garantías. ¿Qué deben hacer los padres?:

  • No deje sólo a su hijo en la oscuridad. Cuando es pequeño necesita que vaya un poquito delante y según gana seguridad y madurez vaya retirándose. Si intenta ir siempre por delante un día se dará la vuelta y descubrirá que se le ha escapado por una puerta lateral. (navegación/uso asistida, acompañada y comentada)
  • Dele pautas de actuación. Antes de entrar, mira donde pisas. Si dejas las habitaciones recogidas los que vengan detrás no se tropezarán. Y, sobre todo, no te escondas para dar sustos a los que vienen por detrás. No es justo y puedes hacer mucho daño (no te metas con los demás; no abuses de saber más que los demás; si puedes ayuda, no estorbes. Denuncia los abusos y enfréntate a los ciberabusones)
  • Que sepa siempre que puede girarse a pedirte ayuda, aunque sea por una tontería (hay que hablar mucho de lo que te puedes encontrar en internet. Con naturalidad. Descubrirán que les llevará a hablar de todo con sus hijos, desde el sexo hasta la bulimia. Asusta, pero es fundamental)
  • No estás sólo. Nunca. Actúa en consecuencia. Imagina que aunque tu no veas puedes encontrarte con otros que si pueden ver. No te metas el dedo en la nariz (La educación en privacidad es fundamental. Deben ser conscientes, y nosotros también, que lo que ponemos en internet nuestro o de otros, puede acabar viéndolo todo el mundo.

Me van a perdonar pero en realidad les he mentido. La casa no está a oscuras. En realidad tiene un montón de habitaciones iluminadas. Muchos nos encargamos de que así sea. Lo que pasa es que la entrada impresiona un poco. Con cariño y apoyo no habrá ninguna sombra que se le resista a sus hijos.